El Ajax frente al espejo
El rival del Manchester United en la final de la Europa League, el Ajax, se presenta en Estocolmo con un grupo de jugadores dispuestos a repetir las hazañas de las dos grandes generaciones que les precedieron. Los holandeses disputan la final frente al espejo.

“Suficientemente ricos para crear campeones, demasiado pobres para retenerlos”. En esa frase de David Goldblatt en “The ball is round” se resume la creación y posterior desbandada de los grandes equipos de la historia del Ajax.

Lastrado por la introducción tardía del profesionalismo en los Países Bajos, en los años 50 del siglo pasado, el Ajax no logró reunir su primer gran equipo hasta finales de los años 60. La llegada de Rinus Michels al banquillo propició la profesionalización de todos los estratos del club, la modernización de sus métodos de entrenamiento y la creación del fútbol total, una forma radicalmente nueva de concebir el fútbol y usar los espacios del terreno de juego. Cuando Michels transformó su 4-2-4 inicial en un 4-3-3 con Johan Cruyff como solista, la orquesta no volvió a tocar una nota desafinada.

Cruyff fue el primer jugador moderno, la persona que transformó un trabajo hasta entonces industrial y realizado por obreros en un arte labrado a mano alzada por artesanos. Y también fue el primero que descubrió la importancia de la percepción en el fútbol, de saber en todo momento dónde se encuentran los compañeros, los rivales, el balón, el árbitro y en qué partes del campo está sucediendo cada cosa. Cruyff fue al fútbol total lo que Vincent van Gogh al impresionismo.

Pero aquel gran equipo que conquistó tres Copas de Europa consecutivas, las de 1971, 1972 y 1973, no tardó en desarmarse. Primero desde su cabeza con la marcha de Michels al Barcelona y posteriormente sobre el terreno de juego con el fichaje de Johan Cruyff por el mismo club catalán por una cifra récord en la época de un millón de libras.

Tardó muchos años el Ajax en reponerse del golpe a pesar de la irrupción de nuevas estrellas como Marco van Basten. Los holandeses no fueron capaces de volver a reunir un equipo del talento de aquel hasta dos décadas más tarde. En esta ocasión, fue Louis van Gaal quien lideró a un grupo de jóvenes jugadores entre los que se encontraban Clarence Seedorf, Jari Litmanen, Marc Overmars, Finidi George, los hermanos De Boer, Winston Bogarde, Frank Rijkard, Michael Reiziger o Edwin van der Sar, además del capitán Danny Blind. Como sus predecesores de dos décadas atrás, aquel equipo se alzó con la Copa de Europa en 1995 tras derrotar al Milan con un solitario gol de Patrick Kluivert. Al año siguiente, repetirían final pero caerían en esta ocasión en la tanda de penaltis ante la Juventus de Turín.


El Ajax jugará la final ante un espejo. El joven Kluivert y el viejo Blind frente al joven Blind y el viejo Kluivert. Los que se quedaron frente a los que se fueron. De un lado, el Ajax suficientemente rico para producir campeones. Del otro, el que es demasiado pobre para retenerlos.

De nuevo, se cumplió la dolorosa frase de Goldblatt y el equipo se disgregó en cuestión de un par de años. Todos aquellos grandes jugadores acabaron en gigantes europeos y abandonaron el Ajax, que tardó otros veinte años en volver a reunir una generación brillante de futbolistas jóvenes, la actual, comandada desde el banquillo por Peter Bosz.

Esta temporada, el Ajax ha finalizado subcampeón de su liga a un solo punto del histórico Feyenoor de Gio van Bronckhorst pero su futuro es brillante. El equipo ha alineado durante el curso al once más joven de su historia, que ha incluido durante la temporada a estrellas en acto o en potencia como Hakim Ziyech (24 años), Joel Veltman (25), Amin Younes (23), Davy Klaassen (24), André Onana (21), Daley Sinkgraven (21), Davinson Sánchez (20) o la revelación de esta temporada, Kasper Dolberg (19), máximo goleador del equipo en la Eredivisie con 16 tantos. Además de Justin Kluivert, de 18, que ejerce como nexo de unión entre su generación y la anterior. Un rol que también podría haber desempeñado Daley Blind, rival en la final de Estocolmo, si no hubiera optado por seguir el camino del exilio como tantos otros antes que él.

En cierta forma, el Ajax jugará la final ante un espejo. El joven Kluivert y el viejo Blind frente al joven Blind y el viejo Kluivert. De un lado, un adolescente que acaba de debutar junto a una leyenda del club que colgó sus botas en el club donde desarrolló casi toda su carrera. Del otro, un delantero que abandonó el club con 21 años para recorrer grandes clubes europeos como Milan o Barcelona y un joven que está tratando de consolidar su carrera en la era reciente más difícil del Manchester United.

De un lado, el Ajax que es suficientemente rico para producir campeones, el del joven Kluivert y el viejo Blind. Del otro, el que es demasiado pobre para retenerlos, el del joven Blind y el viejo Kluivert. De quien gane esta batalla parricida dependerá en buena medida el futuro de esta tercera gran generación del Ajax.

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